Seguimos con los consejos sobre masajes eroticos, en la fase relajante muscular de la Sesión Tantra:
Después de tratar pies y gemelos llega el turno del masaje en la zona posterior de los muslos.
Podemos hacer cada pierna por separado como hasta ahora, o bien a la vez:de esta última forma lo
describiremos en esta ocasión.
Nos situamos en medio de las piernas del receptor, con nuestras rodillas a la altura de la suyas para asegurarnos
una correcta higiene postural nuestra: no curvar la espalda en demasía.
Comenzaremos el masaje tantra de esta parte pasando nuestros antebrazos bañados en aceite caliente sobre la
zona femoral de ambas piernas, desde la parte de atrás de la rodilla de una pierna, subiendo hasta los glúteos y
continuando hasta la otra. Variamos y lo hacemos con ambos brazos a la vez en ambos muslos, hasta los
glúteos, y bajando simétricamente de nuevo. Estos Pases Magnéticos relajan y preparan el cuerpo para captar
diversas sensaciones.
Una vez extendido el aceite y estimulada la piel, nos centramos en calentar la musculatura. Si tenemos el tiempo
justo dentro de una rutina, lo más efectivo son las presiones lentas. Para ello colocamos las palmas de las manos
al comienzo del femoral, cerca del doblez de la rodilla pero no encima, y colocaremos nuestros brazos
perpendicularmente a la superficie, cargando progresivamente nuestro peso en cada pasada, que irán desde esa
zona hasta los glúteos, girarán 45 grados y terminarán casi en las caderas. Bajaremos hasta la posición inicial
por los laterales, presionando con las almohadillas de las palmas junto a la muñeca cada vez más, en tres
repeticiones. En cada pasada se tarda unos 30 segundos, se ha de hacer lentamente y de manera precisa.
A partir de ahí, nos centramos en una de las piernas para trabajar el músculo de forma más profunda.
Colocamos el pulgar de la mano derecha sobre el eje central del muslo derecho y los dedos en el lateral exterior.
Presionamos a conciencia subiendo hasta la cadera con esa mano, mientras la otra acompaña en la misma
posición pero en un movimiento como "pellizcando-presionando" y bajamos por el eje central con las yemas de
ambas manos hasta la rodilla. Repetimos la técnica pasando el pulgar a la zona interior del muslo y las yemas
recorren esta vez el eje femoral. De igual forma lo haremos cambiando la orientación de las manos para poner el
pulgar de nuevo en el eje y las yemas en la zona interior del muslo, y al llegar a los glúteos el pulgar describirá
una semicircunferencia del interior hacia el exterior, acabando casi en la cadera y bajando por el exterior de la
pierna hasta el pie.
Seguidamente utilizaremos los nudillos de ambas manos a un tiempo: realizaremos movimientos en forma de
semicircunferencia de interior a exterior con los nudillos de nuestros dedos, en ambos muslos a la vez, mientras
al mismo tiempo movemos los dedos para marcar aún mas el giro y la presión. Presionaremos y jugaremos
especialmente en la zona de pliege de los glúteos, ya que es muy placentero, relajante y descarga de forma
eficaz este área sufridora de largas horas en pie.
En el próximo post de trucos relajantes en los masajes eróticos nos centraremos en el masaje muscular de glúteos y caderas...